Una piel asfixiada es una piel agotada, sin luz, cetrina, acartonada, tirante, sensibilizada, con pequeños granitos e impurezas, deshidratada...
La oxigenoterapia es un tratamiento basado en un protocolo que infunde a la piel una inyección de vida gracias al aporte de oxígeno puro. Este tipo de tratamientos ayuda a rellenar la piel, disminuir la aparición de arrugas y mejorar la circulación. Además deja la piel limpia y purificada. También se considera como un tratamiento spa por lo que durante y después del tratamiento te sentirás más relajada y aliviarás notablemente los niveles de estrés.
Sus beneficios son inmensos. Aparte de activar la regeneración celular y actuar como un potente antiedad, refrescar y rejuvenecer, también es perfecto para tratar el acné, la rosácea y marcas que hayan aparecido en el rostro