Publicado: 5 de Octubre de 2016

La finalidad del peeling es acelerar el proceso de renovación celular cutánea, y una piel renovada, es una piel nueva; por eso el procedimiento estrella para hacer desaparecer las huellas que el verano deja en la piel: manchas, fotoarrugas, elastosis, tono apagado... Se trata además, de un tratamiento muy versátil, ya que existen diferentes tipos de peeling, con capacidad de incidir en distintos estratos cutáneos.

La Dra. Mariela Lorenzo, especialista en medicina estética en nuestro centro, nos da las claves de los diferentes peelings y nos descubre todas sus posibilidades:

TIPOS

Peeling Físico consiste en aplicar un cosmético, tipo scrub, cuyas partículas provocan una exfoliación que disminuye el grosor de la epidermis superficial. Otros peelings físicos alcanzan una profundidad media y se realizan empleando diferentes tipos de aparatología. Es el caso de la microdermoabrasión con punta de diamante..
Yendo un poco más allá, existen agentes físicos que realizan un peeling profundo, como la radiofrecuencia subablativa y ciertos tipos de láser. Los resultados del peeling físico dependen del estrato cutáneo alcanzando, pero en general mejoran el tono y la textura de la piel, aportan luminosidad, difuminan arrugas y flacidez.

Peeling Químico se realiza aplicando una sustancia con un pH ácido ( ácido glicólico, salicílico, retinoico, tricloracético....) que provoca una ablación controlada de la piel, a diferentes profundidades: superficial, media, profunda o muy profunda.
Los peelings químicos son excelentes para hacer desaparecer melasmas, lentigos, rojeces, rosácea, flacidez, micro arrugas, fotoenvejecimiento, acné....